Un análisis de barrera que ALAS llevó a cabo en 2005 indicó que la desigualdad de género y los conceptos erróneos entre los varones acerca de la planificación familiar son algunos de los principales obstáculos del uso de métodos de planificación familiar en Guatemala. La cultura guatemalteca sigue siendo muy paternalista, con actitudes machistas ampliamente difundidas en lo relativo al papel de la mujer en la familia y la sociedad en general.
El hecho de que casi todos los programas de salud reproductiva y planificación familiar estén orientados a mujeres en lugar de a hombres se suma a este problema. Los grupos focales que ALAS realizó en el 2007 demostraron que entre los hombres había una importante demanda insatisfecha de información de calidad sobre la planificación familiar.
ALAS lanzó el programa ALAS para Hombres a finales del 2007 con la idea de solucionar el desbalance en la programación de salud reproductiva y de combatir los estereotipos de género. Este programa, que se lleva a cabo en los departamentos de Chimaltenango y Escuintla, incorpora una variedad de elementos, que incluyen:
Este proyecto es uno de los primeros de esta naturaleza en Guatemala y está construido en la base del creciente consenso internacional sobre la importancia de involucrar a los hombres como socios responsables en los programas de salud reproductiva.