Guatemala - Abril de 2008 
El 9 de abril 2008 el gobierno guatemalteco aprobó la ley contra el femicidio, un pedazo de la legislación monumental que penaliza formalmente violencia contra mujeres. Se define femicidio como los asesinatos genero específicos en una escala total, apuntando a mujeres e implicando a menudo una cierta forma de asalto sexual. La nueva ley fue causada por la presión nacional e internacional de tomar la acción contra la matanza indistinta de mujeres en Guatemala. Desde 1999, han asesinado a más de 2,000 mujeres en este país de 13 millones. Durante los tres años pasados, han matado a más mujeres en promedio cada año que durante la guerra civil que duró 30 años aquí en Guatemala.
Los grupos de las mujeres y los grupos de los derechos humanos granizaron la nueva ley como un logro importante y un momento histórico en la lucha para la igualdad y justicia en un país donde está fuerte la cultura del machismo y la impunidad para los perpetradores de la violencia mas veces que no, gana.
Uno de los aspectos más emocionantes de esta legislación es que la derecha de una mujer de controlar su fertilidad está protegida formalmente. Ahora se considera un crimen sexual violento para negar a una mujer el uso de un método natural u hormonal de la planificación familiar. Este componente de la ley es especialmente importante para el trabajo de las ALAS porque nuestro personal se ocupa del tema de la planificación familiar diariamente. Encontramos que muchas mujeres guatemaltecas no toman activamente control de su reproducción porque, entre otras razones, no están suficientemente enteradas de las sus derechas de exigir servicios de la planificación familiar. En un análisis 2005 de la barrera conducido por ALAS, el 25% de mujeres citaron la desaprobación del esposo o pareja como razón de no usar un método de la planificación familiar.
Mientras que hay mucho que hacer para publicar las derechas y las protecciones contorneadas en la ley contra el femicidio y de asegurar la puesta en práctica y la aplicación adecuadas de las provisiones de la ley, ALAS está contenta que ahora hay respaldo jurídico formidable para el trabajo que hacemos.